Octubre 2001
SUMARIO
1. Prevención de la legionela.
2. Importancia de la corrosión de los acumuladores.
3. Causas de corrosión de los acumuladores.
4. Incidencia de la elevación de la temperatura.
5. Soluciones al problema de la corrosión.
6. Aceros inoxidables.
7. Revestimientos y protección catódica.
7.1. Pinturas epoxy.
7.2. Galvanizado.
8. Características de los acumuladores.
9. Protección Catódica.
10. Conclusión.
1. PREVENCIÓN DE LA LEGIONELA
Uno de los métodos utilizados para la prevención de la legionela, es elevar la temperatura de producción del agua caliente sanitaria.
En concreto consiste en que la temperatura de almacenamiento del agua caliente de los sistemas centralizados sea como mínimo de 55ºC, recomendándose alcanzar los 60ºC.
Además el sistema de calentamiento debe ser capaz de llevar la temperatura del agua hasta 70ºC de forma periódica para su pasteurización. Esta elevación de temperatura debe realizarse cuando se considere necesario, y en algunos establecimientos se empieza a realizar algunas veces por semana.
El método preventivo se complementa evitando la presencia de suciedad, sedimentos y productos de corrosión que representan un buen sustrato para el desarrollo de la bacteria.

2. IMPORTANCIA DE LA CORROSIÓN DE LOS ACUMULADORES
El primero de los problemas originados por la corrosión es que el óxido y los sedimentos favorecen el desarrollo de la legionela, por lo que es esencial evitarla.
Además existen otros problemas clásicos como son:
3. CAUSAS DE CORROSIÓN DE LOS ACUMULADORES
Existen múltiples factores que inciden en el tiempo en el que se producen los daños por corrosión de los acumuladores de agua caliente, reseñando a continuación los más destacables:
Características del agua
Características de la instalación
Características del acumulador
Según las condiciones que se den, los acumuladores pueden tener una vida útil importante, o verse sometidos a procesos de corrosión que en algunos casos pueden ser muy rápidos.
4. INCIDENCIA DE LA ELEVACIÓN DE LA TEMPERATURA
De todos los factores citados en el punto anterior, la elevación de temperatura incide de modo notable en la velocidad de corrosión de la mayoría de materiales.
Por ello no puede decirse que exista una solución a base de seleccionar un material determinado que permita garantías en todos los tipos de agua.
5. SOLUCIONES AL PROBLEMA DE LA CORROSIÓN
Para evitar que se produzca un ataque rápido debido a la corrosión, existen dos grandes tendencias que analizaremos a continuación.
Por un lado la construcción del acumulador con materiales nobles como algún tipo de acero inoxidable y por otro la combinación de un revestimiento interior y un sistema de protección catódica.
Debe destacarse que la utilización únicamente de un revestimiento interior no suele ser suficiente, pues es imposible garantizar la total ausencia de defectos en el mismo, siendo en estos fallos del revestimiento en los que se puede producir el ataque por corrosión.
6. ACEROS INOXIDABLES
En primer lugar debe destacarse que algunos aceros inoxidables se comportan mal frente a la corrosión en ciertos tipos de agua caliente, tal como indica la Norma UNE 100.030.
Para conseguir un comportamiento correcto frente la corrosión, debe seleccionarse una aleación adecuada y seguirse un procedimiento correcto en la fabricación del depósito.
Para depósitos de pequeño volumen es posible conseguir una fabricación standard con buenos resultados y en algunos casos una garantía interesante.
Para depósitos grandes, con volúmenes superiores a los 1000 litros, es difícil conseguir fabricantes que den garantías importantes para los acumuladores de acero inoxidable, siendo además su coste muy elevado.
En algunos proyectos empiezan a especificarse grandes acumuladores de acero inoxidable equipados además con sistemas de protección catódica.
Si el acumulador se especifica y se construye correctamente y la protección catódica se diseña, instala, controla y mantiene bien, la solución es técnicamente viable.
No obstante, el coste conjunto del depósito de inoxidable y la protección catódica adecuada, que permite garantías, es importante y pensamos que existen otras soluciones mejores.
7. REVESTIMIENTOS Y PROTECCIÓN CATÓDICA
La combinación de un buen revestimiento y un sistema correcto de protección catódica es la solución que permite mayores garantías con una inversión razonable.
7.1. PINTURAS EPOXY
Últimamente existen muchas variedades de revestimientos de gran calidad para el interior de los acumuladores.
Para depósitos grandes no se pueden utilizar vitrificados, siendo la mayoría de formulaciones a base de resinas epoxy.
Debe seleccionarse un revestimiento compatible con la temperatura de trabajo y con la aplicación de un sistema de protección catódica, lo que no siempre es fácil.
7.2. GALVANIZADO
En los últimos años se tiende a desaconsejar la utilización del acero galvanizado en agua caliente sanitaria, lo que debería matizarse por ser erróneo en muchos casos. El motivo del rechazo se debe al riesgo de inversión de polaridad del par galvánico entre el zinc y el hierro que se puede producir en ciertas aguas.
Esta inversión de polaridad no se produce en aguas sanitarias con ciertos contenidos de cloruros y sulfatos, por lo que en ellas la utilización del zinc sigue siendo recomendable.
En cualquier caso, con un sistema adecuado de protección catódica, el galvanizado puede utilizarse en todo tipo de aguas, pues la protección catódica suplementaria es capaz de resolver el posible carácter catódico del zinc respecto al hierro.
8. CARACTERÍSTICAS DE LOS ACUMULADORES
Para instalaciones de cierta importancia, la tendencia más común es la de utilizar intercambiadores de placas, con lo que los acumuladores están vacíos, sin serpentines interiores, lo que facilita su limpieza, mantenimiento y protección.
A partir de 750 litros, todos los acumuladores deberían disponer de una boca de hombre, fácilmente accesible, situada cerca del suelo y libre de tubos y accesorios.
Es importante que los acumuladores dispongan de purgas de gases y purgas de lodos adecuadas.
Estos dos aspectos de la necesidad de la boca de hombre y las purgas aparecen en la modificación de Enero de 2000 de la Norma UNE 100.050.
Los depósitos acumuladores deben estar dotados de una boca de hombre practicable sin dificultades, situada en uno de los laterales del depósito y cerca del suelo, completamente libre de tubos para poder abrirla con comodidad y poder así acceder fácilmente al interior del depósito para su limpieza.
En la parte inferior de los acumuladores debe instalarse una válvula de purga y limpieza de apertura rápida suficientemente dimensionada.
9. PROTECCIÓN CATÓDICA
Con un sistema correcto de protección catódica, puede garantizarse la ausencia de corrosión del interior de un acumulador durante periodos de tiempo que dependen de la vida útil de los ánodos y que pueden alcanzar fácilmente los 10 años. El acumulador puede garantizarse nuevamente por un periodo de tiempo similar tras la correspondiente sustitución de los ánodos.
Para lograr los resultados citados, deben utilizarse sistemas automáticos de corriente impresa, ánodos de titanio activado y realizar el diseño, el montaje y el mantenimiento de la protección catódica según el proyecto de norma CEN prEN 12499.
Además de las recomendaciones sobre el tipo de protección catódica a utilizar, los principales puntos que destaca el proyecto CEN son:
10. CONCLUSIÓN
La mejor forma de garantizar los grandes acumuladores de ACS contra la corrosión interior consiste en construirlos adecuadamente, aplicarles un revestimiento interior a base de resinas epoxy o galvanizarlos en caliente y protegerlos catódicamente.
Debe tenerse especial cuidado en los revestimientos epoxy para que no se deterioren a temperaturas elevadas y sean compatibles con la protección catódica.
El galvanizado en caliente es la opción más segura si se complementa con una protección catódica eficaz.
Debe exigirse al sistema de protección catódica garantías de resultados con un mínimo de 10 años.